Una grata sorpresa.
Pros: El anfitrión Fernando una persona encantadora, muchas habitaciones para elegir, éramos un grupo de 11 personas y pasamos una estancia muy agradable. Tenía varios baños, la cocina perfectamente equipada. Lavadora y secadora a nuestra disponibilidad, un jardín exterior enorme, un pequeño gimnasio por si querías hacer algún ejercicio, incluso tenía una barbacoa para asar por si nos apetecía utilizarla, muchas comodidades. Dormimos muy bien, el lugar muy tranquilo, si vas haciendo en camino de Santiago tienes q desviarte unos metros del trayecto principal, pero no muy lejos. La verdad que es