Como en casa
No sé qué me gustó más... hacía tiempo que no estaba en una casa tan bien. Massimo es una persona maravillosa, te ayuda en todo lo que puede y a nosotros nos hizo todo muy fácil con el niño. La habitación muy limpia, te ofrece agua al llegar y en la habitación también deja una botella de agua y frigo. Todo muy limpio y las camas muy cómodas. La casa es típica de Arcos, antigua pero con el baño nuevo y limpio. Hasta el jabón y el champú son ideales y huelen fenomenal. El desayuno que ofrece Massimo es buenísimo, muy completo. Hacen una mermelada de naranja que está riquísima (y yo no suelo c