Desayuno excelente y buena atención en el corazón de Palermo SoHo.
Vivo en Buenos Aires, así que un hotel en Palermo tiene que ser realmente bueno para que me moleste en reservar una habitación. El desayuno es lo que más me gustó. El café es genuinamente bueno, que en hoteles en Buenos Aires es difícil que den en la tecla por lo general, lamentablemente, y las medialunas estaban frescas, recién horneadas. Nadie me hizo preguntar dos veces para que me sirvan un segundo café. El staff es la otra razón por la que volvería, muy serviciales y con buena predisposición genuina. La cuadra es muy tranquila, pese a estar en Palermo Sigo, lo cual también vino